
Cuando era niña me preocupaba por todo (la verdad, sigo siendo así), por qué comerán los perritos de la calle, porque en la tele veía OVNIS (jajaja) porque cuando aprendí a leer me ponían a leer la Biblia y yo veía el Apocalipsis, porque en la tele escuchaba que hablaban de 'los últimos días', etc. En fin, un buen día, por ahí de mis 8 añitos estaba viendo la tele (Tercer milenio para ser más exacta) y escuche que el Jaime Maussan (muy suelto de cuerpo, por cierto) mencionaba algo sobre 'El fin del mundo'. Como buena pequeña lo primero que hice fue preguntarle a mi mamá si era cierto y ella ( la muy despreocupada) me dijo que sí, que el día llegaría porque Diosito vendría otra vez y el mundo se acabaría. Sobra decir que lloré mucho y no salí de mi casa (ni a comprar Chetos) como en una semana ahh y con las cortinas cerradas porque me daba miedo ver el cielo. Desde entonces quedé así...investigando, algo obsesionada con el tema y también un poquito temerosa.
Por cierto, no me hago responsable de lo que puedan creer (o no) después de haber leído el siguiente escrito. Tampoco de la fiabilidad de sus fuentes.
A los que se la pasan leyendo el 'Extra' esto les gustará...
Desde que pasamos el año 2000 sin contratiempos, los pseudoperiodistas-historiadores-científicos se han enfocado al Inminente 2012. Todos los días nos topamos con videos y escritos donde se afirma que el Fin del Mundo llegará. Ya sea con Jaime Maussan o con Extranormal y a veces hasta con la S. Biblia.
Veamos, personas como yo, que adoran el History y Discovery Channel, asi como el Infinito entenderan esto:
Hagamos un recuento...
Profecías mayas: Bueeeno, hay 3 profecías mayas que nos anticipan los hechos.
1° El odio y materialismo contenidos en el mundo terminarán el sábado 22 de diciembre del 2012. Se supone que cuando llegue el momento, la humanidad tendrá que decidir si desaparecer como 'especie pensante' que podría destruir su planeta o (sonará rarísimo) ascender a otro plano de existencia, no morir (solo seguir la 'Luz'), en otras palabras...vivir como pura energía y claro, para ello hay que abandonar nuestro cuerpo humano.
2° Esta profecía anuncia (anunciaba) que el comportamiento humano cambiaría de manera súbita desde el eclipse de sol del 11 de agosto de 1999, ese día vimos (yo no lo vi, mi mamá no me dejó verlo¡¡ aún estaba pequeña y decía que le hacía mal a mis ojitos) como un anillo de fuego se recortaba contra el cielo, fue un eclipse sin precedentes en la historia, por la alineación en cruz cósmica con centro en la tierra de casi todos los planetas del sistema solar, se posicionaron en los cuatro signos del zodíaco, que son los signos de los cuatro evangelistas, los cuatro custodios del trono que protagonizan el Apocalipsis de San Juan.
3° Sobra describirla porque habla en su totalidad del calentamiento global.
4° Esta profecía está ligada a la anterior, habla sobre el derretimiento de los polos gracias al calentamiento global producido por una conducta antiecológica de la humanidad.
5° La quinta profecía habla de una transformación del hombre (y del planeta) donde abandonaremos la idea de que somos los unicos seres pensantes en el universo entero.
6° La que estaba esperando...Perfecto. De aqui se derivan muchas de las 'Teorías' de algunos investigadores. Los mayas plasmaron en este documento que un asteroide cambiaría el curso de la humanidad. Yo les doy la versión que (aunque no creo) he investigado prácticamente desde mi niñez (sí, estoy obsesionada con esto desde que era una chiquilla).
El astro Hercóbulus (también llamado Planeta Rojo), es un asteroide muy extraño con características especiales (y preocupantes). Primero, tiene una órbita elíptica (como cualquier planeta) y gran masa, osea como un planeta con cola. No cumple con las leyes celestes establecidas. Pasará a 14 millones de Km de nuestra Tierra. Penetrará nuestro sistema solar y podrá ser observado a simple vista. Tiene pocas posibilidades de impacto, pero las tiene.
Ahora...la Inversión de los Polos.
No, mejor después. Es demasiado sensacionalismo en tan poquito tiempo. Sueñen bonito.